Iniciando el 2023 tuve la alegría de poder impartir un taller en el Encuentro de Formación de Líderes (ENFOL), este es el encuentro de la región mesoamericana que convoca a líderes estudiantiles a fortalecer su formación entorno a la misión. En esta ocasión fui invitada a compartir el taller de Conectar con la Universidad, basado en el curso en línea con el mismo nombre que IFES ha implementado.
1) Nuestro contexto mesoamericano ¿Qué significa ser estudiantes universitarios en nuestros países?
2) Nuestros contextos universitario ¿Cómo son los estudiantes en nuestras universidades?
IFES considera como parte de la subregión mesoamericana a México, Centroamérica y Panamá, una región donde viven muchas personas evangélicas y católicas, pero que a la vez sufre de altos índices de violencia, migración forzada y pobreza, por lo que solamente algunas cuantas personas lograran alcanzar estudios superiores. En el desarrollo del taller los participantes pudieron observar la cantidad de universidades que hay en sus países (privadas y públicas) y como la matricula de estudiantes ha ido cambiando desde la década de los 70 hasta la década del 2010, esto nos llevó a concluir que ser estudiante universitario es un privilegio y una responsabilidad (según lo que expresaron los mismos participantes) y que probablemente nuestras padres y madres contaban con menos oportunidades que nosotros, pues en 40 años podemos ver una diferencia de mas de 100 mil matriculas, al menos en Centroamérica. Ser estudiante en nuestra región no es algo fácil y nos invita a cargar con la historia, tanto de nuestros países como de nuestras familias
Por otra parte, para saber como son los estudiantes universitarios de nuestros país, debemos de prestar atención a nuestro entorno en el campus ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Qué tipo de personas asisten en este campus? ¿Cuáles son las discusiones dentro de sus carreras? Conectar con la Universidad nos plantea el desafío de involucrarnos en la vida universitaria y no solo entrar para "consumir" el servicio de educación. La visión de IFES nos propone preocuparnos auténticamente por nuestros compañeros/as, docentes y administrativos, tal como Jesús lo haría. En el ENFOL, los participantes del taller comentaban sobre grupos o pensamientos que podrían significar un desafío para su fe: colectivos feministas, organizaciones estudiantiles, algunos docentes, otras expresiones religiosas o simplemente, compañeros que "creen en Dios, pero no en la iglesia". Probablemente identificar a los grupos que cuestionan nuestra fe sea algo que ya hemos hecho, pero preguntarnos como construir puentes de dialogo con ellos no sea lo primero que pensemos, por eso dedicamos una buena parte del taller para conocer los modelos ministeriales que nos propone IFES y las maneras en que podemos presentar el evangelio a estas personas.
Como obrera estoy consciente de la diversidad de pensamientos o cosmovisiones de los estudiantes (cristianos o no cristianos) en la actualidad, pues me enfrento a sus preguntas cotidianamente, por ello pienso que el liderazgo estudiantil por si mismo es un ejercicio académico, pues hacer nuestros estudios bíblicos no solo requiere de un disciplina espiritual sino también de un esfuerzo intelectual. Durante el taller les pregunté a los estudiantes ¿Cómo tu disciplina académica es un don de Dios? Recuerdo hablar con Aby de Honduras sobre como sus compañeros de biología piensan en la creación, a Saul de Guatemala en como podemos ver la bondad de Dios en el desarrollo de la tecnología dentro de las ingenierías y a Janeth de México de como reflexionar desde la mayordomía con estudiantes de finanzas empresariales, escuchar a quienes participaron del taller y sentir el autentico deseo de conectar con sus compañeros, me llenó de mucha esperanza y estoy convencida que muchos podrán hacerlo.
Terminando el ENFOL, el cual se tituló "Vida y misión en tiempos de cambio", puede percatarme de como todas las generaciones han tenido sus propios afanes y ninguna ha sido más sencilla que la otra; esta generación inició su vida universitaria durante un confinamiento obligado y ha tenido que adaptarse al modelo hibrido de semipresencialidad, pero lo que si tienen en común con las otras generaciones es que ser estudiantes universitarios sigue siendo un don de Dios y una responsabilidad. No me queda más que agradecimiento, por la oportunidad de presenciar lo que Dios está haciendo con cada estudiante, por poder compartir la mesa y por poder construir puentes.

Hola Remy.
ResponderEliminarQue bueno es leer tus reflexiones sobre tu experiencia en el ENFOL. Pensaba en que aprender a conectar nuestra fe en nuestro contexto, es una habilidad progresiva y dinámica (con sus éxitos y sus derrotas), pero sin duda el inicio es conociendo sobre el tema y reflexionando sobre este.
Fue un gusto haberte visto por acá.
Un abrazo